LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL "TE LLAMO"
Imaginate la siguiente situación: chica conoce músico en circunstancias sin importancia. La pasan bien, tienen mucho sexo, se toman de la mano por la calle, etc, etc.
Un mes más tarde, la chica se da cuenta que ella es la única que genera las citas. Y decide pasar una semana sin comunicarse. ¿Qué pasa? ABSOLUTAMENTE NADA.
¿Les suena conocido?
A la semana la chica tiene dos opciones: o vuelve a comunicarse y todo sigue igual que siempre o desaparece de la faz de la tierra borrando el disco de su músico de su celular y la frase preferida de esa canción di-vi-na de su MSN.
Sepan algo: los músicos no responde los mensajes de texto. Los músicos no llaman por teléfono. Los músicos chequean sus mails una vez por semana. Debe tener una religión desconocida que los obliga a seguir estos rituales.
Entonces hay que ser concreto: el mensaje debe decir "Hoy voy a tu casa a las 9" y nunca "Hola! ¿Nos vemos?" A un músico no hay que darle opciones ni dejar que decida nada. El amor con un músico es una dictadura absoluta.
Vas a su casa a las 9, pues. Y como nunca recibiste una respuesta a tu mensaje de texto, conviene que siempre tengas otro lugar a dónde ir a las 9,30, por si no concurre a la cita.
Ojo, la falta de comunicación sólo se da con chicas. Con sus amigos de la banda es otra cosa. A ellos sí les responde. Pero ni siquiera funciona la táctica de hacerte amiga de otro integrante de la banda para ver si podés tener noticias frecuentes de Fulano, porque el otro hará lo mismo.
Por ende, a veces caemos en garras de los DJ´s, el archienemigo número 1 de los músicos. Se pueden dar peleas antológicas como la de Pappo y DJ Deró. Dicen que es por cuestiones musicales pero yo creo que en el fondo se pelean porque los DJ les roban las minas.
A saber: los DJ tienen mucho levante y no son vuelteros. Mientras el músico todavía está pensando que si te manda un mensaje tan seguido (el último fue hace tres semanas) corrés peligro de enamorarte de él, el DJ ya te invitó a una fiesta, te pagó cinco vasos de cerveza, te tiró todos los perros juntos, te hizo el amor 28 veces y ya te abandonó.
Pero en el fondo es un alivio, porque no son lo mismo. El DJ es un falso músico, es un premio consuelo para aquellas que nos enamoramos del cantante o el guitarrista. Lo agarramos cuando el verdadero botín no nos da bola.
¿Sabés cuál es realmente el problema? Que cualquier intento de cambiar de rubro nos da aburrimiento garantizado. Por eso seguimos sufriendo como condenadas por ese al que le gustan todas.
Entonces, muchachas, resignación y valor. Por más que demos la vuelta al mundo buscando al bancario perfecto, al escribano del paraíso o al vendedor de celulares que nos vuele la cabeza, todos los caminos conducen a los brazos de estos salames musicales.
Relájate y goza. Peor es estar casada.
Hasta el lunes que viene. Que sea amor o que sea rock.






























